Técnicas de Creatividad. Segunda Parte: puntos de indeterminación.

Aquí está la segunda parte de técnicas de creatividad. Hoy traigo de nuevo un concepto procedente de la Estética de la Recepción y será el último de esta corriente. No porque no haya nada más interesante, sino porque no hay más cosas que se puedan aplicar al ámbito de la creatividad, al menos son las únicas dos que uso para escribir. Para leer y analizar uso otras, pero si eso ya hablaré de ellas en otra entrada.


Un texto perfecto para observar los puntos de indeterminación es el famoso cuento de Augusto Monterroso mencionado en el meme del raptor. Obviamente, hay más elementos importantes que el ya mencionado, por ejemplo semióticos. Sin embargo, los puntos de indeterminación juegan un papel fundamental en la recepción del texto.

Pasemos a la primera pregunta importante: ¿que son los puntos o espacios de indeterminación? Este concepto trabajado por Wolfgang Iser se refiere a las lagunas que hay un texto y que dejan vía libre a la interpretación del lector. Pongamos como ejemplo el cuento de Monterroso. En él, se omite al sujeto, los marcos espacial y temporal son muy difusos y solo hay un referente concreto: nuestro amigo el dinosaurio. Con toda esta falta de información, el lector puede realizar muchísimas interpretaciones basándose en la imagen del dinosaurio y con todas las posibilidades que ofrecen las dos acciones mencionadas: despertar y estar.

Con esta técnica, el escritor consigue que el lector no se olvide del texto nada más terminarlo, sino que siga pensando en él y además lo enriquezca. Ahora bien, los puntos de indeterminación tienen más peligro que un mono con dos pistolas.

Yo mientras uso los puntos de indeterminación y después de recibir la impresión del lector ante ellos.


Antes de seguir con la charla debo dejar clara mi opinión frente a la Literatura. Creo que la calidad literaria es una mezcla de la utilización de unos elementos formales y de la interpretación del texto. Ahora bien, aunque un texto tenga interés y calidad formal, lo que va a hacer que despierte interés y consiga seguidores es la interpretación que los lectores hagan de él.


Hay novelas que aun sin ser largas no logran comenzar de verdad hasta la página 50 o la 60. A algunas vidas les sucede lo mismo. Por eso no me he matado antes, señor juez.
Carta del enamorado, Juan José Millás

Solo después de encender la llama, escuchaba su voz triste
Microrrelato random, Rubén Fonseca

Te devoraré -dijo la pantera.
-Peor para ti -dijo la espada
Amenazas, William Ospina

A la mañana siguiente, cuando la niña despertó, el monstruo aún temblaba debajo de su cama
Monstruos, Laura Coratge

Aquí hay cuatro microrrelatos donde se pueden apreciar los puntos de indeterminación. He escogido este género porque es el más cómodo para observar cómo los puntos de indeterminación pueden afectar a todo el texto. Es cierto que en algunos influyen de forma muy importante otros elementos como la intertextualidad (analizar todos estos microrrelatos me costaría mucho espacio que prefiero dar a los puntos de indeterminación), pero podemos ver que hay un elemento común en todos: el escritor ha creado vacíos de información, vacíos que el lector va a rellenar a su gusto y que van a afectar a la interpretación del texto y, en consecuencia, a la valoración de este. 

Usar los puntos de indeterminación puede quedar muy guay porque lleva al lector a pensar en el texto después de leerlo o a hacer sus teorías mientras lo lee, pero es muy, muy peligroso. Por una parte porque un lector vago se puede quedar en que falta información y, sobre todo si se usa mucho este recurso en textos largos, puede decir que hay agujeros en la trama. Otro riesgo, que también hay que tener muy en cuenta, es que los puntos de indeterminación el lector los puede rellenar como le dé la gana. Dicho esto, os dejo una lista sobre cómo se pueden rellenar esos puntos durante la lectura.

1. A partir de la información que se da en el propio texto. Por ejemplo, hay una serie de asesinatos donde todas las víctimas son rubias, trabajan con niños y van a casarse pronto. A partir de aquí el lector se sacará sus pajas mentales de por qué el asesino mata a esta gente y empezarán a formarse una imagen mental sobre él.
2. A partir de nuestras propias referencias culturales o conocimientos varios. Pongamos que el asesino del que hablamos mata de noche, deja a sus víctimas con menos sangre que un ladrillo y la única persona que se libró del ataque se había comido antes un bocata de ternera con ajo. Aunque ninguno de los personajes sepa qué está pasando, en nuestra cabeza sonará insistentemente la palabra vampiro.
3. A partir de la información que tenemos sobre la obra del autor o su contexto. Volvamos al ejemplo de antes. Si sabemos que el autor del caso uno es una persona que ha tenido traumas infantiles y que creció en una dictadura, nuestra cabeza no parará de montarse infinidad de interpretaciones sobre el texto. Cogiendo los textos que he puesto antes, si un profesor pone los cuentos de Millás y Ospina en una clase de literatura, todos los alumnos pondrán el cerebro a trabajar para sacar interpretaciones a partir de los puntos de indeterminación del texto. Sin embargo, si yo pongo mi microrrelato en twitter y me lee gente random, seguramente piensen: vaya relato de mierda o pasen de él sin más y no les llamará la atención. Dicho esto, os dejo que penséis en la importancia del último microrrelato. ¿Por qué lo habré puesto en la lista y cuál será su interpretación? Chan, chan, chan.

Tras la chapa sobre los puntos de indeterminación y cómo se pueden rellenar por el lector (si a alguien le interesa el término correcto para esta acción es concreción), os digo cómo se pueden utilizar para la creatividad. De nuevo pondré una lista, para que sea más cómodo de leer.

1. Generando tensión en la trama. Esto es más viejo que yo que sé porque es un recurso muy útil. Al quitar información al lector, este seguirá leyendo esperando a que el autor rellene ese vacío. Ya si esa laguna informativa no se soluciona, a veces el resultado puede crear desesperación y afecta mucho al horizonte de expectativas, algo importante como ya comenté aquí.
2. Jugar con la ambiguedad. Esto se puede hacer de muchas maneras, como omitiendo los motivos de un personaje para sus acciones, dejándolos a la interpretación, o aprovechando de que ciertas imágenes o palabras poseen una gran variedad de significados dependiendo del contexto. Usar esto bien depende del autor y de su imaginación, pero si se logra crear una obra con varias interpretaciones, consigues crear debate y que los lectores además se acuerden de ella. No obstante, como dije antes, esto es peligroso porque a veces hay rechazo ante la falta de información por muchos motivos, como prejuicios, no contar con los lectores adecuados, etc. De hecho, ya dije antes con el meme del dinosaurio que el uso de los puntos de indeterminación me juegan malas pasadas, aunque a pesar de eso los sigo usando por decisiones estéticas.

Y hasta aquí ha llegado la entrada de hoy. En las siguientes, puede que mencione otros conceptos útiles en el ámbito creativo y que pertenezcan a otras corrientes teóricas. Aunque es probable que las siguientes entradas me meta más a reflexionar sobre temas como la calidad artística o la interpretación. Dejaré una encuesta por twitter para decidirme. Si alguien no me sigue, mi cuenta es @Brmontemar.

Espero que os haya sido de utilidad. Como siempre, si queréis comentarme algo, responderé a los comentarios o entraré en debate si alguien no está de acuerdo sobre algo.

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