One Piece e ideología: El arco de Dressrosa

Mi especialidad, o mejor dicho lo que estoy estudiando, es la relación entre Cultura Popular e Ideología. En teoría estoy más acostumbrado a analizar obras literarias, aunque el análisis de películas o, como en este caso, cómics tienen una base muy parecida.

Con mi última entrada no es un secreto que he pasado dos meses devorando One Piece. Este manga me encanta principalmente por su estilo de humor chorra, el cual adoro, pero también porque entre broma y broma suele colar crítica social que a poco que profundizas demuestra ser muy compleja. También es cierto que One Piece tiene cosas negativas o que podría mejorar en el terreno de discurso ideológico, sobre todo en el campo de feminismo, pero como no es mi ámbito y el análisis en ese terreno sería muy complejo, porque habría que profundizar en muchos aspectos de la cultura japonesa, me centraré en los discursos que aparecen a medida que se desarrolla la obra de One Piece, centrándome sobre todo en el arco de Dressrosa.



Si hay un tipo de personaje que se repite en esta obra es el personaje del pirata. Sin embargo, no es el arquetipo del clásico pirata de las novelas de aventuras, tanto en diseño como en motivaciones, al menos en cuanto a los protagonistas se refiere.


A diferencia de Piratas del Caribe, donde las figuras que representan la autoridad no están muy bien definidas, aunque a decir verdad los piratas tampoco, al menos en la trilogía original, en One Piece se presentan dos bandos muy bien definidos: los que representan el orden y lo mantienen, como la Marina, y los que se oponen a él, como los piratas y el ejército revolucionario.

Lo bueno de estos dos bandos es que no son homogéneos. Dentro del grupo que mantiene el orden hay individuos que lo hacen por defender un sistema, que evidentemente es corrupto e injusto, y otros lo hacen por un ideal de la justicia, ignorando los males de gobierno y convenciéndose que este se puede cambiar o que no hay una alternativa mejor a él.

Por otro lado, entre los personajes que se rebelan contra el sistema están piratas que se niegan a someterse a la autoridad del gobierno, revolucionarios que desean un mundo mejor, y otros piratas que se rebelan contra el sistema porque ellos son los que quieren ejercer opresión.

Todo esto se ve muy bien en el arco de Dressrosa. Aunque para hablar de ello hay que entrar en el pantanoso terreno de los spoilers.

El arco de Dressrosa es uno de mis favoritos, por la acción, el transfondo que tiene y porque aparecen personajes de todos los grupos importantes de One Piece y se ve cómo sus objetivos entran en conflicto. En primer lugar, habría que hablar del villano, para mí el mejor de todo el manga: Donquixote Doflamingo.

Doflamingo es un antiguo noble mundial, la élite del mundo de One Piece, y su objetivo es destruir el mundo por sufrir en sus carnes todo el odio y sufrimiento que genera el sistema de gobierno de los nobles mundiales, donde estos pueden hacer lo que quieran a su antojo con el beneplácito del gobierto, que legitima la idea de que son dioses. Así cuando la familia de Doflamingo abandona su rango de noble mundial, el gobierno les da la espalda y el pueblo aprovecha su oportunidad para obtener venganza de los nobles mundiales a costa de la familia Donquixote.

¿Por qué el gobierno dejó de lado a la familia de Doflamingo a pesar de que le dieron riquezas para poder vivir tras su exilio voluntario? En mi interpretación, el principal motivo que tenían para lavarse las manos en ese asunto era evitar que la imagen de la institución de los nobles se viera manchada porque los Donquixote ya se habían "contaminado" al mezclarse con la plebe y para mantener el sistema del gobierno mundial la imagen de los nobles mundiales debe cuidarse completamente.

Así, después de librarse in extremis de una ejecución popular, Doflamingo decide acabar con el mundo construido por los nobles mundiales, pero no lo hace con un afán revolucionario, sino a través de una mentalidad que defiende que solo el más fuerte merece sobrevivir, porque en ningún momento Doflamingo dejó de creer que era alguien superior al resto.

Al principio, llevó a cabo una vida de pirata, pues era lo que más se adecuaba a sus medios y objetivos, pero después decidió infiltrarse dentro del sistema y se aprovechó de él para crear una tiranía donde poder manejar los hilos en la sombra. De acuerdo a ese plan, se convirtió en un shichibukai, pasando a ser parte de los piratas oficiales del gobierno, y dio un golpe de estado en el país donde antiguamente reinaba su familia. Allí, Doflamingo se aprovecha de la legitimidad que le da el gobierno con su título de shichibukai para hacerse con la corona y enriquecerse a través de la explotación de una parte del país, dando riqueza a la otra parte para así poder crearse una fama de gobernante justo y acallar cualquier intento de rebelión.

En esta parte, Oda usa una imagen muy poética para demostrar a los oprimidos de Dressrosa. Para esclavizarlos, Doflamingo utiliza a una de sus subordinadas para transformarlos en un juguetes. Bajo esa forma, los esclavos son olvidados por todos sus conocidos y nadie se preocupa por ellos, ni siquiera sus propios amos, pasando a borrarles completamente la identidad.

Esto me parece una metáfora muy buena de la imagen de los oprimidos por nuestra sociedad actual. Para garantizar el nivel de vida que tenemos, mucha gente es explotada, gente sin nombre de la que el sistema se olvida y al que poco le importa su identidad. Como en la vida real, el gobierno de Doflamingo cuenta con la colaboración de varios países que se enriquecen con su negocio de tráfico de armas y del propio gobierno mundial, que mira para otro lado, pues le beneficia tener a Doflamingo por su fuerza y por los chantajes que puede hacer tirando de la manta al haber sido un antiguo noble mundial. En este sentido, me enamoré del personaje de Fujitora que, sin haber sido partícipe activo de la tragedia de Dressrosa, pues él nada sabía, se disculpa con todo el reino en nombre del gobierno mundial a pesar de los perjuicios que esto pueda causarle. Porque sabe que él forma parte de lo que ha legitimado esa terrible opresión.


La tragedia de esta disculpa se agranda porque no es la marina quien arregla el desaguisado causado por Doflamingo, sino dos piratas que se rebelaron contra el sistema y que lucharon por Dressrosa por dos motivos. El de Luffy es el más sencillo. Él es tremendamente empático y no puede soportar el sufrimiento de un pueblo esclavizado, sobre todo porque a él lo que más le gusta es la libertad. No lucha contra Doflamingo por heroísmo, sino porque es lo que hay que hacer. El otro enemigo de Doflamingo, Law, se enfrenta a él por un motivo más "egoísta", que es continuar la lucha del otro hermano Donquixote, Rosinante, que creía firmemente en la justicia y le enseñó a Law a no vivir con odio contra el mundo, pues no quería que él se convirtiera en otro Doflamingo.



En definitiva, este arco de Dressrosa me parece uno de los más interesantes ideológicamente de todo One Piece porque aparecen muchos aspectos muy productivos a la hora de analizarlos. Sin embargo, para no hacer una entrada kilométrica voy a detenerme aquí y en otra ocasión haré otra reseña sobre One Piece deteniéndome en personajes o en otro arco del manga.

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