martes, 12 de abril de 2016

Doktor Faustus. Cómo mirar al diablo a la cara

Sé que llevo mucho tiempo desaparecido. Los estudios son lo peor de lo peor, pero, después de asistir a una charla sobre el uso que se hace de las redes sociales, llegué a la conclusión de que este es mi blog. Debo cuidarlo. Si no lo hago yo, nadie más lo hará. Y pongo a Dios por testigo de que buscaré la manera de darle un diseño decente. Pero tiempo al tiempo.

Hablando de Dios, he de decir que desde hace unos meses estoy leyendo distintas versiones del mito de Fausto e investigando sobre el tema para mi trabajo de fin de máster. Y me encontré con un libro que recrea la historia del doctor maldito, adaptándola a la perfección a la historia de Europa de principios del siglo XX, pero que por desgracia también sirve para hoy en día. Estoy hablando del Doktor Faustus, de Thomas Mann


Todos hemos oído hablar de Fausto en mayor o menor medida. Basado en un personaje histórico de principios de la Edad Moderna, el mito de Fausto habla de un erudito que, por una serie de motivos, solo puede satisfacer los deseos de su alma acudiendo al Diablo, que le concede un determinado período de tiempo en el que colmará todos sus deseos. Pasado ese tiempo, el alma de Fausto irá al Infierno para pagar su deuda con el Maligno.

El Fausto más famoso es el de Goethe, pero antes de él hubo muchísimos más. Para que después digan que uno de los valores más importantes de una obra es su originalidad. En fin, después de Goethe, hubo muchos más versiones del Fausto y en 1947 se publicó la de Thomas Mann, Doktor Faustus, escrita durante la Segunda Guerra Mundial.


En esta novela, el mito de Fausto es utilizado para reflexionar sobre la postura y responsabilidad de Alemania durante la Segunda Guerra Mundial y Doktor Faustus es una lectura obligada para quien quiera ver la guerra desde el punto de vista alemán. Pero que nadie se espere encontrar una historia donde Hitler y el partido nazi tengan especial relevancia. De hecho, en ningún momento se les nombra directamente si no recuerdo mal. Sin embargo, el pensamiento que llevó al auge del nazismo y a la SGM está bastante presente, reflejado sobre todo en la vida del protagonista, el Fausto de Thomas Mann, el genial músico Adrian Leverkühn.


También hay una película de la historia, aunque no he tenido el placer de verla

Doktor Faustus es una novela difícil. No solo por los enormes pasajes donde se habla de música con un vocabulario muy específico, sino también por la gran cantidad de matices que encierra la obra. Esta novela muestra intencionadamente a una pequeña parte de la sociedad alemana. No se fijó en las clases humildes, cuyo apoyo al partido nazi durante los 30 es más fácil de comprender debido a la enorme crisis económica, sino en las élites culturales y en la clase acomodada, donde está presente ese espíritu alemán que llevó a la condena del país. Un espíritu ambicioso que también compartía Fausto y que fue el motivo por el que el doctor hizo el pacto con el diablo. Supongo que para Thomas Mann escribir esta novela no fue fácil porque es una manera de mirar al horror a la cara y ver de dónde procede. Es significativo uno de los últimos pasajes de la novela, donde el narrador que cuenta la vida de Adrian Leverkühn menciona cómo los aliados obligaron a la población civil a mirar directamente los campos de concentración, recriminándoles que hubieran permitido su existencia. Al escribir esta obra, Thomas Mann tuvo que mirar su campo de concentración particular, Alemania, y aceptar que su país había hecho su propio pacto con el diablo, pidiéndole tiempo para llevar a cabo sus ambiciones y entregando su alma al Infierno cuando llegó la hora.

No me gusta mucho hablar de política porque siento que, diga lo que diga, a veces también soy cómplice silencioso de ciertas cosas, pero tengo que decir que tras leer este libro y ver las noticias, siento que la Europa actual encajaría con la Alemania que retrató Mann. Por un poco de tiempo va a condenarse.

Sinceramente, recomiendo mucho este libro aunque su lectura no sea fácil, como ya dije. Doktor Faustus trata muchos temas, como el arte, la historia, el amor, la amistad, la soberbia... Todo ello aplicándolo siempre al caso alemán y al contexto histórico de la obra, aunque hay reflexiones que son imperecederas. Cuando se dice que leer clásicos es importante porque dejan huella, se refieren siempre a libros como este.


Creo que, salvo contadas excepciones, dejaré de hacer reseñas al estilo de otros blogs y haré reflexiones como estas. No sé si el cambio será para mejor, pero a mí me gusta.

2 comentarios:

  1. Me gusta el nuevo aire que le has dado al blog.
    La verdad es que el tema del diseño a mí también me traía de cabeza al principio, ahora lo tengo un poco más decente, pero no soy una experta en el tema. Aunque si alguna vez puedo ayudarte con ello, aquí estoy ^^

    Yo también le di un vuelco al tema de las reseñas, reseñadores hay mucho y a la hora de la verdad siempre me ha gustado más leer entradas como la tuya. Algo más subjetivo, más allá del me gusta o no me gusta.

    Me apunto el título, has conseguido intrigarme y la perla ya ha sido cuando has hablado del lenguaje musical especializado * . *

    ¡Un abrazo!

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    1. Buenas, Ana. Creo que a ti te gustaría mucho el libro por toda la música que hay. En muchos pasajes me costaba seguir el hilo, pero para alguien como tú, que domina el tema, será apasionante.

      Me alegro de que te guste el cambio. A ver si puedo mantenerlo.

      Un saludo.

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