viernes, 18 de diciembre de 2015

Blackwood: Piel y Huesos

La otra semana estuve en la presentación del nuevo libro de Pulpture y fue una tarde agradable. Pude poner cara a Jaume Vincent, descubrir cómo fue el proceso de edición de Blackwood y además me llevé un ejemplar de la novela, que me leí al día siguiente.

Como no pude explayarme a gusto en Goodreads, aprovecharé para volver a reseñar otro libro en el blog. A ver si me acuerdo de cómo se hace.


Título: Blackwood: Piel y huesos
Autor: Jaume Vincent
Editorial: Pulpture
Sinopsis: Bernard Clarke es un escritor en horas bajas, lleva un tiempo retirado en el pequeño pueblo de Blackwood. Atrapado en una espiral descendente, está atravesando una crisis creativa, por lo que hacer una excursión con un experto senderista y su hijo le parece la mejor de las ideas… hasta que una espectacular nevada les sorprende y desaparecen.

Blackwood, que siempre ha sido un pueblo tranquilo en apariencia, se ve alterado por la llegada de Loraine, la exmujer del escritor, al que busca fervientemente. Además, el sheriff Cavanaugh tendrá que lidiar con otro visitante indeseado, un yonki al que se busca en todo el estado por cargos de robo y asesinato: Steward Allan Granjer, que ha llegado hasta el tranquilo pueblo buscando escapar de la policía que le está dando caza.

Todo converge cuando Bernard Clarke regresa en un estado lamentable y con evidentes signos de congelación. Pero no ha vuelto solo: algo siniestro y antiguo pretende aflorar. Algo que acecha en los viejos bosques y que llevaba años dormido. Algo que necesita saciar su hambre.

Opinión: Sé que suena feo lo que voy a decir, sobre todo por decirlo de un compañero, pero lo que sentía mientras leía esta novela era envidia. Es increíble cómo encajan todas las piezas siguiendo el esquema clásico de una novela de terror. Y no voy a mentir. No voy a decir que se notan las influencias de King. Es algo que dicen todos, pero yo no puedo saberlo porque no he leído ningún libro de este señor. ¿Es un pecado? Posiblemente, pero aún estoy recuperándome del trauma que me causó la película del Resplandor. Tenía ocho años y desde entonces no me he recuperado. He visto muchas películas de terror y leído otros libros del género, pero no sé qué me pasa que aún no puedo acercarme a un libro del señor King sin sentir escalofríos. En fin, me he propuesto leerme El Resplandor estas navidades para ver si supero mis miedos infantiles.

Viejas Huellas, el folletín que precedió a Piel y Huesos

He soltado este rollo porque quería recalcar que esta novela es un ejemplo perfecto de novela de terror que cumple su objetivo con creces: entretener y dar vida a una criatura de pesadilla como el wendigo, que suele estar bastante olvidado.

El protagonista de esta novela es sin duda el monstruo. Todos los personajes cumplen su papel a la perfección: está el sheriff que cuida el pueblo alejado de la mano de Dios, el tipo de ciudad que se interna en la montaña para encontrar al monstruo, la cena del monstruo... Sin embargo, es el wendigo el que lo hila todo a la perfección, lo que hace que los protagonistas se enfrenten a sus propios miedos. Porque sí Piel y Huesos destaca por algo, es por lo ruines que son la mayoría de sus personajes. Una característica que resulta de lo más atractiva teniendo en cuenta que al wendigo le gusta jugar con la comida antes de sentarse a la mesa, y lo hace aprovechándose de los miedos y neuras de los humanos, y esto lo usa con maestría el autor para llevarnos a un clímax donde... Bueno, eso debe descubrirlo cada uno.

El estilo del autor está bastante cuidado, al igual que la edición, aunque esto no es una novedad en el caso de Pulpture. En la novela, las descripciones del paisaje y los pensamientos de los personajes se desarrollan con el vocabulario preciso. No suelen sobrar las palabras y el lector puede introducirse a la perfección en la montaña y en la vida de los personajes. Mención especial se merecen los pasajes donde aparece un yonqui con un pasado jugoso que casi da para otra novela. Bueno, quito el casi. Da para otra novela.

Vuelvo a reiterar mi envidia porque es difícil hacer que todos los elementos de una novela encajen tan bien y cumplan a la perfección con su objetivo, sobre todo si se trata de la primera novela del autor. Pero es una envidia sana con un poco de admiración. Ahora solo toca esperar a que Jaume saque otra novela porque la primera me duró poco.

No he dicho que la novela es adictiva y que tiene un ritmo ágil porque creo que es evidente viendo lo poco que tardé en leérmela, sobre todo teniendo que acabar los trabajos para la universidad.

martes, 1 de diciembre de 2015

Originalidad

El otro día en clase se sacó a colación un tema que me parecía muy interesante. El profesor nos habló de la "oposición" que hay entre los términos invención y originalidad en el ámbito de la creatividad literaria.

El término que más se usa habitualmente es el de la originalidad, y aparece siempre en las páginas de reseñas o sitios similares. Personalmente, odio la originalidad. Entendedme bien. La odio cuando me preguntan por la originalidad de un libro, película, serie, para hacer después un juicio de valor. Pienso que cuando alguien lee, centrándonos en el caso de la literatura, buscando desesperadamente la originalidad, ese alguien no tiene ni idea de nada.

Lo que voy a exponer a continuación está muy dicho ya. Es casi un tópico, pero a la gente no le entra en la cabeza. Todo está hecho ya. Se puede coger cualquier libro y buscar antecedentes. En algunas ocasiones el trabajo de arqueología literaria será más arduo que en otros, pero siempre habrá resultados. Bueno, nunca hay sentencias absolutas (salvo esta). Claro que es posible ser original, pero es jodidamente complicado y cuando se consigue esta característica, suele ser un plus a otro trabajo ya realizado, que es la base del libro. Si no existiera la originalidad, no habría "oposición" entre invención y originalidad porque esta última no existiría, así que para poder dar pie al motivo que me llevó a escribir esta entrada voy a explicar ambos conceptos.

Dicho de forma burda, la invención es coger algo ya existente y, mediante una serie de técnicas, manipularlo para desarrollar algo nuevo. Podríamos poner como ejemplo de esto el trabajo que hizo Bram Stoker con Drácula.

¿Qué sería la originalidad? La originalidad sería la capacidad para crear algo nuevo a partir del genio del artista.


Obviando la parte de la capacidad y la existencia de genios, un tema bastante polémico y que suele sacar mi lado más cínico, lo que caracteriza a la originalidad, diferenciándola de la invención, es que la originalidad es la capacidad de un artista en particular de crear algo propio sin tener que recurrir a trabajos de otros. Obviamente, nadie crea ex nihilo y si alguien piensa así, es que nunca se ha sentado a escribir, pintar, lo que sea. O ese es mi pensamiento. Bueno, a lo que iba. Después de explicar los dos conceptos, el profesor dijo que la originalidad está sobrevalorada (en ese momento me puse a aplaudirle mentalmente, aunque el profesor en cuestión tenga la costumbre de meterse con Tolkien) y que hay muchas formas de ser creativo sin ser original y citó a Virgilio y a su Eneida y dijo después que la originalidad a veces es lo más fácil del mundo. Y estoy de acuerdo con él. Por ejemplo, si ser original es ofrecer tu visión de algo que no se haya hecho antes y la originalidad fuera lo que hiciera al artista, tal y como pensaban los románticos, está película debería ser la puta hostia y ser de obligado estudio en las facultades.


A ver, no voy a ser hipócrita. Yo cuando leo algo que verdaderamente tiene su toque de originalidad doy palmas con las orejas y me emociono, pero si no tiene algo más, el libro para mí pierde su gracia. Lo que más me repatea de este asunto es que la gente valore negativamente a ciertos libros, películas, lo que sea, por no ser originales cuando pueden ser muy buenos en otros aspectos que técnicamente son más complicados de conseguir que la originalidad.

Hasta aquí la queja de hoy. Estoy abierto a debate si los trabajos y cierto proyecto me dejan.