martes, 2 de junio de 2015

Había una vez un personaje llamado Orlando


Después de una semana ajetreada en la que borré mi blog, como precaución para no escribir nada en caliente, vengo aquí completamente calmado a hablar sobre cierta crítica que recibí en un blog con bastantes seguidores. Hago esto para dejar clara mi opinión y que no se me malinterprete, que no hay nada que guste más a la gente que malinterpretar.

La critica es esta

En primer lugar la crítica no me molesta. Me duele porque han criticado un trabajo que me llevó mucho esfuerzo e ilusión y porque han malinterpretado a un personaje por una serie de motivos, que no considero malintencionados. Quiero dejar claro que no me molesta que me digan que escribo mal y de forma caótica. He adquirido bastante estilo en los concursos del foro de LGG, donde no siempre me hacían críticas agradables. Una chica me dijo una vez que leer mis historias le daba pereza y que si las acababa era porque debía juzgarlas para los concursos. Y he quedado el otro día con esa chica, y os puedo asegurar que no le he arrancado los ojos. Es más, nos reímos, nos echamos en el césped con unos amigos y me quitó hojas del pelo (dato que parece tonto, pero que es importante porque a mí me gusta mantener las distancias con casi todo el mundo). Creo que no es necesario decir que acepto todo tipo de críticas. Desde que decidí ser escritor, tuve que mentalizarme de que me llegarían críticas malas. Por eso fui al Jardín de las Malas Hierbas, porque son unas críticas demasiado nazis (aunque Ortiga prefiera usar otra palabra) y quería exponer un trabajo que consideraba, y sigo considerando, válido.

Si les gustaba, tendría publicidad. Si veían fallos, sobre todo en estilo, porque esas chicas tienen un ojo impresionante haciendo críticas formales, podría tomar nota y mejorar para el siguiente libro. ¿Qué pasó? Dijeron que había fallos a su manera y después se dedicaron a destripar a cierto personaje protagonista tachándolo con un adjetivo: machista.

Obviamente, en literatura tiene que haber personajes de todo tipo siguiendo una regla sencilla: que haya en ello una intención medianamente aceptable. No es lo mismo hacer un personaje moralmente reprobable, queriendo criticar su actitud, que hacerlo estando de acuerdo con ese comportamiento, haciendo apología de él. ¿Qué pasó en esa reseña? Que obviaron, o se les pasó decir, que podría estar haciendo un personaje dotado de una personalidad controvertida con una intención medianamente aceptable. Solo se centraron en un rasgo: el machismo implícito.

Vamos a ser serios. No es lo mismo decir que un libro es una mierda apestosa, que, oye, el autor puede haber tenido un mal día, que decir que tu libro es una mierda y que el personaje es un machista. Esa es la pequeña diferencia entre un trabajo como el Código Da Vinci (simple a más no poder) y After. Y como autor yo puedo escribir una novela como la primera con la cabeza más o menos tranquila. Jamás pasaría lo mismo si hiciera algo parecido a la segunda novela. Porque, oye, el machismo es algo serio que hace que cada año un determinado número de personas mueran. Y si alguien está pensando en comentar que ese problema es algo exagerado por ciertos colectivos, ya puede ir a decir gilipolleces a otra parte, que solo tengo 21 seguidores.

¿Qué pasó con la lectura de Ortiga? No lo sé. Ella me dijo que era confuso y que por eso se le saltaban algunos detalles de caracterización. Ahí sería fallo mío (y suyo también, que ahí estaban). Sin embargo, otras personas comprendieron al personaje principal y dijeron que estaba en un conflicto que podía degenerar en una espiral de autodestrucción. Es evidente que debo mejorar mi claridad, pero también es obvio que había ciertas intenciones que podían verse y con las que podía defender mi trabajo.

Como soy humano, salté en la reseña diciendo argumentos de referencias que no se veían a simple vista para demostrar que no escribo como un pollo sin cabeza. Ahí cometí un error condicionando al lector y ya me arrepiento de ello. Aquí solo quiero comentar una referencia: la que da personalidad a todo mi libro, el Orlando de Virginia Woolf. Pero antes de eso quiero hablar de un personaje que cogió mucha "popularidad" durante los premios Hugo: John C. Wright, cuyas prestigiosas declaraciones tradujo en esta entrada la misma Ortiga que me destrozó. ¿Qué decía este buen hombre en su panfleto? Que el hecho de otorgar características masculinas a la mujer iba a destrozar la literatura. La mujer debía limitarse a imitar ese ente amorfo que los machistas llaman feminidad.

Hablemos ahora del Orlando de Woolf, la mujer que junto a Simone de Beauvoir es uno de los pilares del feminismo moderno. El Orlando es la historia de un personaje andrógino que posee varias de las cualidades que tradicionalmente se han considerado propias de los hombres, y otras que se han vinculado a las mujeres. El pobrecillo trata de buscar su lugar hasta que, después de mucho pensar, decide cambiarse de ropa según le convenga ser hombre o mujer, ya que por su aspecto puede pasar por ambos y cree que lo que hace a la persona es su traje, no su sexo.

Sobra decir que no creo que el buen Wright se haya leído el Orlando. Y me alegro porque podría haber acabado en el hospital por culpa de un infarto. Lo que no me alegra es que un personaje femenino que haya decidido por voluntad propia vestir ropas de hombre haya sido criticado tan duramente. También me intriga el ver que recibió constantes críticas por el hecho de defenderse a punta de espada, como si una mujer no pudiera reaccionar de manera violenta para defenderse, como si eso fuera propio de hombres y no del feminismo. Ojo aquí. No hay nada que odie más que las respuestas violentas y sé que las mayores críticas que recibió mi personaje en la reseña de Ortiga fue por su carácter agresivo.

Con esta novela no quería adoctrinar a nadie, solo reflejar la impotencia que se siente cuando no hay justicia. Dejo estas dos citas de la novela, ambas dichas por Lady Violet/Orlando.

"-Es una buena mujer, capaz de pasar página y no albergar rencor en su interior. Quién pudiera ser como ella. Quién pudiera cerrar los ojos e irse a dormir sin preocuparse de nada"

"-Por favor... -suplicó Diane.
-Los encontraré a todos -prometió Violet-. Los encontraré a todos y ajustaré cuentas aunque sea lo último que haga".

Ya no sé qué pensar. Lo único que tengo claro es que me niego a aceptar que Wright tenga razón.

12 comentarios:

  1. No tenía pensado intervenir, porque soy muy vaga y todo me hace mucha gracia. Pero en aras de un mejor entendimiento voy a apuntarte un par de cosas.

    He visto que mucha gente le da una importancia desmedida al tema del machismo en la crítica de Ortiga. Aunque tú realmente fueras una persona machista y quisieras hacer apología de ello, no sería criticable a nivel literario si estuviera justificado narrativamente. El hecho de que Lady Violet se comporte a veces como una persona machista da igual: en una crítica literaria no cabe la moralidad (más allá de comentarlo como opinión, pero esto es casi anecdótico). Ergo, no importa realmente si Lady Violet es machista, o si tú lo eres (me alegro de que no lo seas, pero en relación a tu novela de verdad que no importa). Importa que quieras decir algo a nivel narrativo con ello. En el caso de After, sucede algo similar, excepto por el hecho de que está dirigido a/lo leen chicas muy jóvenes e influenciables, pero no le quita ni le añade valor narrativo a la novela.

    Pero ya que hablamos de machismo, querría comentarte un par de cosas al respecto: en primer lugar, no es el machismo el que se cobra víctimas todos los años. Un asesino puede matar a una mujer sin ser machista y una persona puede ser, por ejemplo, racista y no dedicarse a gasear judíos en sus ratos libres. Es más, a pesar de que se llame violencia de género (entiendo que te estás refiriendo a eso, por toda la polémica que hay con el tema del feminismo), no sólo afecta a las mujeres y no sólo es ejercida por hombres: se da en parejas homosexuales masculinas, y hay mujeres que abusan emocional o físicamente de sus parejas, sean estos de un sexo u otro. No conozco las estadísticas y no sé cuántos de estos casos acaban en homicidio, pero creo que no responde exactamente a una discriminación hacia la mujer, sino que parece más bien un problema de violencia y sociopatía.

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    1. Hola, Zarza, mi anterior debate contigo fue muy largo (no sé si lo recordarás), así que espero que este sea cortito, porque a mí el asunto también me hace demasiada gracia, pero no en el buen sentido.

      En primer lugar, en la crítica de Ortiga, que me ha tocado sufrir varias veces, se da por hecho varias veces que mi intencionalidad brilla por su ausencia y eso se refleja en varios comentarios del blog, algo que, aunque no fuera vuestra intención, repercute en mi persona cuando se asocia al concepto machismo. Y ya que me habéis dicho en la reseña que mi intención no cuenta si no está bien explicada, comprenderéis mi enfado en ese punto.

      Y el machismo mata a muchas personas, y la violencia y la sociopatía. Todas son variables de un mismo hecho que es complejo y no se puede simplificar. Si yo ahora mismo me pongo a jugar con el ordenador mientras me doy un baño, se crea un cortocircuito y me voy al otro barrio (este ejemplo es lo más chorra que se me ha ocurrido en cinco minutos) la gente puede argumentar que me mató la descarga o la estupidez humana y todos tendrían razón. De hecho, la estupidez humana, que es la causa más probable, es un concepto que no mata por sí solo; tiene que tener la ayuda de más variables, como en el caso que me has puesto del machismo. Y yo no me he centrado en la violencia de género ni la he nombrado. He cogido un fenómeno particular, así que eso no sirve para contrarrestar mi argumento. Por favor, no quiero tener gente en mi blog que me monte bronca por deformar mis palabras con el deseo de gresca. Y no estoy hablando de ti. Pero me conozco los mundos de internet.

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  2. Siguiendo con este tema, no me parece bien cómo te refieres al modelo clásico de femineidad ("ente amorfo"). Una cosa es luchar contra las cadenas que impone una ideología injusta, y otra distinta es imponer nuevas cadenas a toda persona (mujer, en este caso) que no se ajuste a tu ideología. Déjame que me explique. Habrá mujeres que de forma natural se ajusten a los cánones de carácter del machismo de Wright, y no me parece bien restarles valor por ser como son, de la misma forma que no me parece bien lo que dice Wright sobre las mujeres que no se ajustan a ese canon. Si una mujer es dulce, diplomática, de carácter más bien pasivo, y está más interesada en cuidar a sus niños que en buscar trabajo, a mí me parece muy bien. Yo no soy así, pero me parece bien que ella sea como quiera, de la misma forma que me parece bien que haya mujeres con características tradicionalmente asociadas a los hombres. No creo que se deba hacer sentir mal ni a una ni a otra por los rasgos de su personalidad, sus preferencias, o la forma con la que lidian con los conflictos.

    Dicho esto, comentar que a nivel narrativo no encuentro que la entrada de Ortiga critique la violencia de Lady Violet, mucho menos relacionada con su sexo, o con el hecho de que se vista de hombre (vamos, que estoy releyendo la crítica y no lo veo por ningún lado. Además, da la casualidad de que Ortiga y yo somos fans de Mulán de toda la vida :D). Como digo, si quieres utilizarlo para construir el sentido (para contar algo), bien está. No sé cómo decirte, los personajes de "La naranja mecánica" no son precisamente hermanitas de la caridad, pero creo que a nadie se le ocurriría criticar la calidad del libro en base a las acciones amorales de los personajes.

    (Por cierto, hablando de la crítica. Una cosa es que se hayan puesto elementos de caracterización de un personaje. Estar, están. Pero si no están bien colocados o no se incide en ellos lo suficiente, no se van a entender o el lector no va a saber si son intencionados).

    Por otro lado, y creo que empiezo a ver dónde podría estar el problema, tengo que comentarte que la primera cita que has puesto de Lady Violet me parece muy ofensiva por lo que respecta a la mujer de la que está hablando. Creo que igual el conflicto podría estar ahí: Ortiga y tú estáis interpretando las palabras y las acciones del personaje de manera distinta. Así, con una cita sacada de contexto, es todo lo que puedo aventurar, porque no sé lo que quieres decir con ella, ni lo que quiere decir la protagonista.

    Por último, querría hablarte de algo que me ocurre a mí a veces, y con lo que es conveniente tener cuidado. No sé si a ti te pasa lo mismo, pero te lo comento just in case. Cuando las personas que leen lo que he escrito me conocen muy bien o conocen muy bien el género en que me muevo, entienden ciertas cosas porque entienden cómo funciona mi cabeza, o cómo funciona el tipo de escrito que les pongo delante, no porque realmente esté explicado de forma clara. Conviene tener una muestra algo más amplia y variada para estimar hasta qué punto se entiende de verdad lo que has querido transmitir y qué tipo de lector lo entiende (y si este se ajusta o no a tu lector objetivo). Como digo, no sé si es lo que ocurre en tu caso, pero te lo comento.

    No mucho más que decir, pero te deseo suerte con la novela :3 ¡Ánimo con el resto!

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    1. Con lo de ente amorfo, me quería referir a concepto que no tiene forma definida. Como tú misma has dicho, es tan femenina la mujer de Wright como cualquiera que se sienta mujer, sea cuales sean sus características. De nuevo, teniendo en cuenta lo que me dices, una cosa puede ser vuestra intención y otra lo que quede reflejado y lo que entienda el lector de vuestro blog, algo que, casualidades de la vida, decís que es mi gran fallo. Hablando con Ortiga, ella misma me ha dicho que hay buena base si se trabaja más, algo que, otra vez, no se menciona en la reseña. Que si me ofrezco a que me descuarticen es también para sacar también lo bueno que haya. Que vuestro punto fuerte es teóricamente la sinceridad absoluta.

      No quiero que esto suene como una pataleta por recibir una mala crítica porque no lo es. Me siento ofendido porque todo se reduce a una descontextualización donde los argumentos muchas veces son empleados de forma subjetiva, como, por ejemplo, el hecho de que nadie reconozca a Violet cuando es Orlando. Sé lo dije a Ortiga, pero yo hago teatro y he ido a muchas obras y una buena actriz bien caracterizada con un antifaz, sombrero y ropa holgada puede hacerme creer que es un hombre sin problemas si usa bien la voz. Repito. Una cosa es vuestra intención y otra las consecuencias de vuestros actos y no voy a quedarme quieto viendo cómo interpretan ciertas cosas porque en esta ocasión os hayáis centrado más en las bromas.

      Sobre la frase, da pie a varias interpretaciones. La básica, sin contexto, es que a Violet le gustaría ser como esa mujer, independientemente de lo que interpretemos nosotros sobre si eso esta bien o no. Luego le metes el contexto y aparecen otras interpretaciones. Que Ortiga entienda una cosa, yo otra y Perico el de los Palotes otra solo quiere decir una cosa: la frase es compleja.

      Sobre lo último que dices lo entiendo bastante bien. Por eso no me gusta dar cosas a mis conocidos cercanos. De hecho, esta historia la ha leído sobre todo gente que apenas me conoce. Podemos charlar y soltar bromas, pero de mí, de mi forma de ser y mi contexto personal, no saben nada.

      Vuelvo a repetir, no por ti, Zarza, sino para dejarlo claro a los demás. Los trucos que decís para dejar clara las intenciones los entiendo. Sin embargo, hasta las intenciones muy mal reflejadas se notan y si me habéis despedazado a gusto (que estáis en vuestro derecho. Vuestro blog, vuestras normas, faltaría más), lo más adecuado habría sido haberlas reflejado porque insisto: gente que no me conoce de nada ,y a la que tampoco he sobornado, las ha visto.

      Me repito como un disco rayado, pero es para dejar claro mi punto de vista xD Vuestras intenciones pueden ser unas y lo que interprete la gente, otras.

      Muchas gracias por los ánimos y por haberte pasado por aquí para que haya habido comunicación.

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  3. Voy a intentar ser muy breve. Este va a ser el último mensaje que escriba al respecto, porque el tema empieza a cansar, pero quiero dejar claros un par de puntos.

    >>En primer lugar, en la crítica de Ortiga [...] se da por hecho varias veces que mi intencionalidad brilla por su ausencia [...], algo que, aunque no fuera vuestra intención, repercute en mi persona cuando se asocia al concepto machismo.
    La gente estúpida y difícil de entendederas existe, eso es algo que tengo asumido. Pero mi crítica no tiene la culpa de eso, obviamente: el que vaya a querer malinterpretarte, lo hará sin mi ayuda.

    >>yo hago teatro y he ido a muchas obras y una buena actriz bien caracterizada con un antifaz, sombrero y ropa holgada puede hacerme creer que es un hombre sin problemas si usa bien la voz.
    No quiero liarme con esto, porque ni siquiera me parece un fallo (importante) de la novela, pero yo también hago teatro. No puedo contar la de veces que he interpretado a un personaje masculino y la gente a venido a posteriori al back stage a preguntarme quién era el misterioso chico X al que no encuentran para felicitar por la actuación. Pero yo, Felix, soy muy joven, y no es difícil hacerme pasar por un adolescente imberbe, porque no tengo arrugas (aún xD). Una mujer de cuarenta años, por ejemplo, pasaría por hombre con mucha más dificultad (quizá de lejos cuele, pero no de cerca): porque aunque sus facciones puedan pasar por las de un chico más joven, va a seguir teniendo arrugas (entre otras cosas), así que sería un chico joven y con arrugas, lo cual es raro y sospechoso. Que me parece fantástico que lo hagas en la obra, de hecho yo en mi crítica ni siquiera me meto a decir que cuele o no cuele que Violet se haga pasar por Orlando en cuanto a su físico (es ficción, y yo juego con la carta de la credibilidad): lo que sí he criticado es, por un lado, que se contonease y diese chillidos y besos al inspector cuando era Orlando (que me parece un comportamiento sospechoso) y, por otro lado, que Orlando aparentase tener la edad necesaria para que Violet fuese ¡su madre! (eso son... ¿veinte años de diferencia? G-u-a-u).

    >>Que Ortiga entienda una cosa, yo otra y Perico el de los Palotes otra solo quiere decir una cosa: la frase es compleja.
    No hagas esto. Una cosa es que diferentes personas entiendan lo que has querido decir con diferentes matices (eso es inevitable), otra cosa muy diferente es que cada persona entienda una cosa diametralmente opuesta. Las frases "complejas" no se entienden, las frases bien escritas se interpretan.

    Esto me ha quedado mucho más largo de lo que pretendía, pero sólo quiero añadir una cosa más (sobre la crítica, no sobre los comentarios).

    >>¿Qué pasó con la lectura de Ortiga? No lo sé. Ella me dijo que era confuso y que por eso se le saltaban algunos detalles de caracterización. Ahí sería fallo mío (y suyo también, que ahí estaban).
    Quiero que esto quede meridianemente claro, porque ya empiezo a estar agotada de repetirme. Los detalles que mencionas, ahí estaban, efectivamente; el problema es de qué manera estaban. Poner tres detalles que apuntan en una dirección, repartidos entre doscientas paginas de narración, e intercalados con otros tantos que apuntan en direcciones aleatorias no sirve para caracterizar adecuadamente a un personaje. Esperar que tu lector localice esos tres detalles en concreto, los relacione como tú quieres y obvie los demás me parece mucho esperar por tu parte. Yo ahora veo la caracterización y la intención que has puesto a tus personajes porque he hablado contigo; si resulta que para entender un libro voy a tener que llamar al autor para que me lo explique, apañados vamos.

    Nada más que decir. Huyo del barco como la rata traicionera que soy.


    Con amorr,

    O.

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    1. Yo voy a intentar ser claro y olvidarme de la extensión, porque si este tema te cansa a ti, a mi me está poniendo negro.

      En primer lugar, Ortiga, creo que subestimas tu poder de sugestión teniendo en cuenta tu número de seguidores y el uso que haces de los gifs y ciertas bromas, pero tienes razón. Cada cual pensará lo que le dé la gana. Por eso he decidido dejar este tema en tu blog y poner mi opinión sobre esto en el mío. Soy consciente de que con esto estamos montando un circo donde el que sale más perjudicado soy yo, porque de los dos soy el único que va con la cara descubierta aunque lleve seudónimo. Y pienso que, aunque sea mejor dejarlo estar (lo que fue mi primera intención) debo hablar dado la que se ha armado.

      Mucha gente me pregunta por qué fui a pedirte la crítica. Mi respuesta fue que estaba dispuesto a recibir todos los palos del mundo con tal de tener una crítica profesional de alguien con un criterio exigente. Pero he aquí mi sorpresa cuando veo una crítica que me da la sensación de haber sido hecha de forma un poco descuidada, y no es algo que piense solo yo, sino que también lo han dicho en tu blog personas a las que no conozco de nada. ¿Debería callarme? Mi opinión es que no, porque me sometí a que se rieran de mí para tener algo profesional (que oye, a pesar de todo, tienes un sentido del humor muy bueno aunque sea bastante perro).

      La gota que colmó el vaso fue comentarios de ciertas personas que, con tu crítica, Ortiga, empezaron a pensar que había hecho algo completamente distinto a lo que tenía en mente. Por esa razón mi editor (que me había dado permiso para mandar la novela al ver que tenías críticas que, a pesar de ser malas con el autor, estaban justificadas) te dijo que tu crítica tenía el mismo valor que la Quore, porque buscaba el sensacionalismo al margen de cualquier otra cosa.

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    2. Me estás diciendo que los detalles no se repiten. Estoy releyendo el libro (ese que llegué a pensar que debía ocupar lo mismo que Los Pilares de la Tierra porque decías que los detalles estaban diseminados entre un montón de páginas) y los veo ahí todos juntitos. Pero no voy a señalártelos uno por uno porque sería una estupidez y no debo convencerte de nada, al igual que tú tampoco tienes que convencerme de nada. Somos dos personas adultas y ya he llegado a la conclusión de que te centras demasiado en el análisis formal hasta el punto de descuidar otros detalles que, oye, hacen que el libro no sea la mierda que pintas. Puedes decir misa sobre que un texto tiene que defenderse por sí mismo, pero eso solo se cumple cuando lees libros que están dentro de tu mismo contexto cultural. Si no sucede eso, tienes que cambiar el chip y la perspectiva. Pero, bueno, es lo que haces. Me pregunto cómo leerás poesía o si te has atrevido con libros como el Ulises de Joyce (y no digas que yo quiero ser como ellos porque con esta saga mi intención es hacer pulp, y una de las pocas cosas que me reconociste es que mi libro se ajustaba a ese género)

      No creas que te quito méritos como crítica formal. De hecho, siento que lo único que me falta es mejorar el estilo y por eso acudí a ti, porque me gusta tener una perspectiva amplia y aprender de todas las personas, aunque tengan un método de trabajo distinto al mío. ¿Y sabes lo más gracioso de todo? Que en el estilo de voz narrativa, que dijiste que era malo, era punto por punto el que yo quería hacer: el del pulp. Pero, bueno, solo prestas atención a la forma y el contexto te da igual. Si hubieras investigado un poco sobre mí habrías visto que he trabajado con editoriales cuyo catálogo no se ajusta para nada al pulp.

      Vuestro blog basaba las críticas mordaces en la profesionalidad de vuestro trabajo, y, en este caso, para mí la habéis perdido y eso hace que las bromas sean aún más ofensivas. Acepto la crítica porque la pedí, pero no voy a quedarme callado mientras me dan más palos porque sí. Aunque lo creas, no soy un masoquista.

      Por si acaso, después de esto, estoy trabajando duro para que el segundo libro, y el tercero, y todos los que vengan, estén escritos de la mejor forma posible. Como más aprendo es con los golpes y mis amigos me dicen que soy un maldito obsesivo, pero me quedo satisfecho con el resultado.

      Ya no tengo nada más que decir.

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  4. Yo leí la crítica cuando comenzó todo este revuelo.
    Y aún sabiendo que es el estilo de su blog no comulgo con las críticas basadas únicamente en encontrar los errores del texto, creo que es igual de importante señalar los aspectos positivos.

    También me parece una barbaridad ignorar el género al que pertenece la obra y el estilo que el autor busca con ello, así como las diferentes referencias literarias. Yo no soy ninguna experta y aún así desde el principio supe ver pinceladas de Orlando de Wolf y de Alan Moore, porque están ahí. No me parece nada profesional sacar las cosas de contexto (en este caso la obra) es como si tratases de leer poesía simbolista sin tener ni idea. Pues eso.

    Tampoco tuve problemas para seguir la trama o reconocer a los diferentes personajes que pueblan sus páginas. Es verdad que todo puede mejorarse, pero no me parece que la lectura sea tan caótica como se pintó en el blog.

    Que quede claro que todo esto lo digo desde el respeto, solo quería dar mi opinión sobre el tema ya que disfruté mucho con la lectura de Orlando Vengador.

    En cuanto a la voz del narrador me parece un gran acierto, imita el lenguaje del cómic y del cine, no veo que eso sea un problema y mucho menos un fallo.
    Lo que menos me ha gustado es el tono de la crítica, creo que lo primero es ante todo el respeto y que no es válido escudarse en el humor. Y en toda la reseña no veo respeto al trabajo del autor por ninguna parte… Fuera esa la intención o no.

    Un saludo.

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  5. Honestamente, entonces ya somos dos las partes decepcionadas: yo esperaba más madurez por tu parte a la hora de lidiar con la crítica. Por las cosas que dices me da la sensación de que en el fondo piensas (pero no quieres pensar) que Ortiga se ha leído el libro, ha visto las cosas buenas y ha pasado de ellas para hablar sólo de las malas.

    No es el caso. Aunque no hubiera una objeción moral de por medio, nosotras no ganamos nada con una crítica completamente negativa.

    Por cierto, si para poder leer un libro tienes que investigar antes sobre el autor, apaga y vámonos. Un libro tiene que sostenerse por sí mismo. No soy especialmente aficionada al pulp, pero me parece que la mayor parte de novelas de este género se basan en unas directrices que riñen con la buena literatura (atención a la trama más que al núcleo, entretenimiento por encima de construir el sentido, sensacionalismo…). Esto no quita para que haya excepciones, pero no me parece la norma. La cuestión es que, si el género en el que encuadras tu novela se lleva a matar con los conceptos con lo que sostenemos nuestras críticas, no entiendo bien por qué la presentaste. Y por cierto, la gente que compara el pulp/cualquier otro género con la poesía simbolista necesita reconsiderar muchas cosas (no lo digo sólo por ti Ana, ya lo he visto este tipo de comentarios antes). Con la poesía y con la simbología la gente se suele tomar muchas libertades, pero ni están estas por encima de los conceptos que se aplican a los demás géneros (pfff, géneros, en fin. Etiquetas de marketing aparte) ni es equiparable al pulp en este caso (por amor de Dios, las vanguardias son diametralmente opuestas a los libros de entretenimiento). Estoy bastante cansada de la gente que aprovecha esto como excusa para escribir poemas que no son más que manadas inmensas de terneros estrábicos y que encima pretende llevarse esta carta blanca a otros géneros.

    En fin. En efecto, recuerdo el último debate, y precisamente por eso no me veo ni con tiempo ni con ganas para continuar con este, así que no voy a poner los ríos de tinta que tendría que escribir para contestar a tus mensajes.

    *Por cierto, te sugiero releer la crítica de Ortiga, porque haces referencia a cosas que ella no ha dicho (y… ¿hay personas que no te conocen que han dicho que la crítica no es profesional en el blog? Porque yo sólo he visto eso en los comentarios del editor y de los que se presentaban como amigos tuyos o.o).

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    1. ¿Cuál consideras que es la respuesta madura, Zarza? ¿Decir que sí a todo o llamaros arpías cancerígenas como otras personas? Veo que a pesar de que le dije a Ortiga que esperaba que esto fuera lo último que dijera seguís dando vueltas sobre el tema. Supongo que sentiréis la necesidad de responder al sentiros aludidas y espero que por eso, seáis un poquito empáticas, y comprendáis cómo me sentí yo al ver que en una reseña no se paraba de hacer chistes criticando la confusión y el carácter de ciertos personajes que hice con una intencionalidad bastante importante para mí. Ponte en mi lugar cuando vi una reseña de un blog que me hacía una reseña buena y que al ver la vuestra dijo que se contuvo, que estaba aprendiendo a ser una mala hierba. Luego a eso le añades un comentario que se estaba riendo de mí claramente atribuyéndome referencias idiotas y, oye, pues que abro la boca, suelto cosas que jamás en la vida habría dicho y que ya se empiezan a usar en mi contra. Y te juro que me contuve para ser educado, Zarza, No quería dejar salir todo el odio que me estaba comiendo por dentro al ver tanta broma fuera de contexto encabezada por un "este autor nos ha mandado pulp, debe ser masoquista". Y no sé las palabras textuales, pero la idea era esa.

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    2. ¿Sabes qué, Zarza? Yo habría pasado esto por alto, pero en twitter no se pasaba y en el blog tampoco se pasaba. Vosotras tenéis vuestros seguidores, muchos libros de los que destrozáis pueden salir adelante porque tienen sus seguidores fieles, pero al margen de mi editorial y de gente que me aprecia yo estoy solo. Si no me defiendo yo, ni Dios lo hará y por eso hice esto (de hecho, creo que a la gente le da igual todo este jaleo absurdo). Me preguntas qué quién dijo que la crítica de Ortiga no era profesional. De nuevo, hablo con el odio abrasándome por dentro y que me confunde. Fue Go Ku, que se leyó el libro y dijo que parecía que Ortiga había leído en diagonal. No quería decir nombres, pero ya que los pides, te los doy. Mis amigos, con los que he discutido bastante por defenderos y decirles que no debían actuar así (ya no me hablo con mi mejor amiga =D), no se han leído el libro, y los que se lo han leído no se mojaron en vuestro blog, pero me contaban cosas y yo seguía defendiéndoos y respetando vuestra opinión. En serio, Zarza, lo hice hasta públicamente en vuestro blog y hablé con Ortiga en privado de los fallos de forma. Por favor, ¿qué es para ti una reacción madura?

      Le he reconocido a Ortiga que tengo ciertos problemas en la forma, otros no, porque para escribir ese género que parece que no consideras literatura de la buena, no debo tratar de imitar a Salinger. Y no sé a cuento de qué viene decir que la gente se toma libertades con la poesía simbolista cuando nuestro argumento fue que no puedes acercarte a ella sin formación. Si lo que haces es darnos la razón. En fin, yo no voy a defender el pulp aquí porque no es mi caso, vengo a defenderme a mí.

      He releído mi libro y ya digo abiertamente que si esperabais encontrar una novela mala por ser de ese género, ciertamente la ibais a encontrar. Hay diálogos enteros bastante extensos explicando los giros de trama y la caracterización de los personajes se repite. Si queréis reíros de las cosas extravagantes del pulp, hacedlo, pero no me digáis que la cosa no se entiende porque se hace perfectamente.

      Ortiga me ha preguntado qué esperaba de vosotras al recibir la crítica. Te lo digo otra vez: mejorar mi estilo. Escribo con seudónimo y cualquiera sabe que soy bastante tímido. No será difícil suponer cuánto quería mejorar para mandaros una novela a vosotras porque, aunque seáis crueles muchas veces, señaláis varias cosas interesantes al intentar explicarlo todo. Y estoy mejorando, y seguiré haciéndolo porque no me pondré a daros la razón a todo como un papagayo.

      Solo os pido una cosa. Dejadme ya en paz, por favor. Bastante tengo con pensar a cada rato qué habrá gente que piense que estoy teniendo una pataleta por no saber ser despedazado. No quiero darle más vueltas a esto, porque a Ortiga podrá entretenerle debatir, pero a mí no me gusta seguir explicando el por qué fui a por vosotras. Estoy a un paso de volverme loco, ¿sabes? La crítica ya me da absolutamente igual.

      PD: En ese debate famoso llevabas tú la razón. Me costó años darme cuenta y quería poder decírtelo algún día. Son por cosas como estas por las que mejoro escribiendo.

      Que tengas un buen día.

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  6. Dejado en paz quedas.

    Espero que puedas solucionar todos tus líos.


    Un saludo.

    O.

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