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Mostrando entradas de abril, 2015

Un puente hacia Therabithia

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Desde que vi la película con el trailer más engañoso que recuerdo (sí, estoy hablando de ti, Therabithia), tenía unas ganas locas de leer el libro en el que se inspiró semejante timo que, a pesar de todo, me dejó un buen sabor de boca. Hace unas pocas semanas pude cumplir el objetivo que me había marcado hace más de cinco años.


La portada del libro que cogieron del cartel de la película
En teoría, debería poder comparar el libro y la película aprovechando las clases de semiótica que recibí hace poco en la universidad, pero mis apuntes son tan confusos y tengo tanto cacao en la cabeza, que lo haré a la manera sencilla: fijándome solo en el argumento de la novela y el guión de la película. Destriparé la peli y el libro, así que quien avisa no es traidor.


Antes de empezar a criticar, quiero decir que la película me gustó mucho aunque me chirriara el uso absurdo que hacía de los efectos especiales. De hecho, me aburría cuando aparecían y solo vi que la película tenía un sentido cuando lle…

La locura de los viajes temporales

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Prometí una reseña comparando 1938 y 1984. No me he olvidado de ella. Sin embargo, presté mi ejemplar de 1938 a una amiga y estoy esperando a que me lo pueda devolver, que será dentro de un par de semanas como poco. Hasta entonces, terminaré de leer 1984 para ponerme con la reseña como dios manda.¿Créeis que aprovecharé para dejar el blog parado otro par de semanas como hice la última vez? Tenéis motivos para pensar así. Voy a redimirme por faltar a mi palabra la última vez con una entrada sobre viajes temporales.

Publicidad subliminal, siempre dispuesta a aparecer a la mínima oportunidad. Un día hablaré de mi grupo de teatro
Hace poco me enganché a la serie El ministerio del tiempo, serie genial donde las haya y que gira su trama en torno a viajes en el tiempo realizados a través de puertas que conectan diversas épocas de la historia de España. Aunque de vez en cuando trata tópicos interesantes sobre los viajes temporales, como, por ejemplo, las consecuencias de cambiar el pasado, lo …

Orlando Vengador

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Me ha costado mucho decidirme a hacer esta entrada por varios motivos. Uno de ellos es que todavía no me creo lo que me está pasando. El otro es que no quiero influir en la lectura del libro. Creo que lo mejor es que el lector saque sus propias conclusiones a raíz de la lectura del bolsilibro, sí bolsilibro. Sin embargo, como trabajo con una editorial pequeña, pero muy eficiente, también es mi deber echar una zarpa a la editorial con la publicidad y, como hay cosas que solo yo puedo contar, pues he decidido lanzarme a la piscina. Allá vamos.


Sinopsis: En una ciudad donde los caballos mecánicos tiran de pomposos carruajes, las motos no llegan a tocar el asfalto y las guerras de bandas se disputan las oscuras calles, surge Orlando, el vengador enmascarado. Un misterioso héroe, demasiado cercano a Lady Violet, que prefiere pelear a capa y espada que con potentes armas eléctricas.

Pero ¿quién se oculta tras la máscara de Orlando? Eso se pregunta tanto la banda del temible William O’Shea co…

Para gustos, colores

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Buenas, no especifiqué en mi última entrada qué viernes volvería. O tal vez sí lo hice. No importa; he vuelto y como prometí voy a ponerme a hablar sobre gustos.

Siempre ha habido discusión sobre si algo puede ser bueno dependiendo de la reacción que genere en el espectador/consumidor. Vamos, siendo claros, el debate se centra en si algo que le gusta a mucha gente tiene que ser, por fuerza, algo bueno.


Me gustaría centrarme en los debates que esta cuestión generó en el siglo XVIII y a la que después se enfrentarían los románticos.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que el gusto proviene del hecho de que nosotros vemos algo y lo consideramos bello a partir de una serie de razones, en el caso de que sepamos argumentar, y esto depende, obviamente, del concepto de estética que tenga cada uno.

Alexander Baumgarten fue uno de los primeros en decir que cada uno tiene sus propios gustos. Para él, el objeto artístico tenía que buscar agradar al público y no someterse a ningún otro fin qu…